Ella es el principio de mis días de sol
si ella no hubiese llegado, yo no sería yo.
Ella supo recogerme, mirarme, amarme
sin esperar nada a cambio.
Yo sólo era una triste soñadora
mezquina y solitaria.
Pero llegó ella
para llenar de vida mi honda oscuridad.
[Y ahora no puedo más que sumirme en cada una de sus sonrisas
contemplando como, al achicarse sus ojos, a mí se me abren las puertas del paraíso.]
Eres mi Edén particular.
Felices 10 meses, mi amor.
Te amo, Marian. Gracias por tanto.






